jueves, 4 de diciembre de 2014

Horror ¡mi hijo se marea en el coche!

Pues sí, Gordito ha comenzado a marearse cuando vamos en el coche. Ya os he contado alguna vez que vivimos lejos de nuestra familia, por lo que solemos ir a verlos bastante a menudo y son 3 horas de viaje.

Gordito está acostumbrado a viajar y lo llevaba bastante bien, dormía una parte del viaje y la otra se entretenía con algún juguete o viendo dibujos.

Pero hace unas semanas en un viaje de vuelta a casa empezó a quejarse mientras estábamos en el coche y de pronto comenzó a vomitar. Esa vez lo achacamos a que estaba un poco resfriado y pensamos que quizá los mocos le habían revuelto un poco el estómago. Paramos a que le diera el aire, a limpiar el estropicio y a cambiarle la ropa y seguimos sin más problemas.

Pero la siguiente vez que fuimos al pueblo a ver a los abuelos, cuando ya quedaba poco para llegar volvió a vomitar. Y esta vez ya no estaba resfriado. Así que empezamos a temernos que Gordito se mareaba al viajar.

Busqué información en internet y descubrí que los niños no suelen marearse antes de los dos años, pero que a partir de esa edad la sensibilidad al mareo aumenta. 

Cuando yo era pequeña viajaba mucho con mis padres y la mayoría de recuerdos que tengo de esos viajes en coche son de mi hermana y de mi vomitando y mi madre probando todos los remedios contra el mareo que le decían. Ya era bastante mayorcita cuando dejé de vomitar en cada viaje, aunque aún hoy me ocurre a veces. Ahora que viajo en la parte de atrás del coche con el pequeño si me muevo demasiado, me agacho a recoger algún juguete o leo durante el viaje me empiezo a marear yo también y en más de una ocasión he vomitado. Así que no descarto que en próximos viajes Gordito y yo vomitemos a dúo. Mi marido se va a divertir mucho ;)

Me da mucha pena que le ocurra esto, es una sensación horrible que te deja muy mal cuerpo, pero tampoco podemos dejar de visitar a la familia. Leí en esta entrada del blog de la pediatra Amalia Arce algunos consejos para evitar que se produzca el mareo y es lo que estamos haciendo. Mantener el coche ventilado, que la conducción no sea muy brusca, intentar que el viaje coincida con alguna de sus siestas para que al menos la mitad del camino vaya durmiendo y hacer una parada para que se despeje, corretee un poco y descanse. 

El último viaje que hicimos nos funcionó y conseguimos que no vomitara, aunque ya casi llegando a casa empezó a tener arcadas. Este puente viajaremos otra vez, a ver cómo lo lleva. Menos mal que luego la recompensa de verlo disfrutar con la familia hace que los viajes merezcan la pena.

¿Vuestros hijos se marean? ¿Conocéis algún remedio o consejo que funcione?




lunes, 1 de diciembre de 2014

Hay alguien ahí?

Mucho tiempo sin actualizar ni escribir. Demasiado. Pero han pasado muchas cosas en este tiempo, casi todas buenas, que me gustaría compartir aquí también.

Noviembre es un mes que me encanta, en él nació Gordito y también es el mes donde su papá y yo celebramos nuestro aniversario de novios (ya llevamos 11 años juntos). Es un mes que siempre nos ha traído buenas noticias.

El segundo cumpleaños de Gordito fue un día muy especial. Disfrutamos con él, preparamos sus platos preferidos para comer los tres juntos, hice una tarta riquísima para que soplara las velas y a él le encantaron todas las sorpresas y el regalito que le habíamos preparado. Qué os voy a contar a las que ya tenéis hijos, ver a tu hijo feliz, crecer y aprender cada día, no tiene precio.

Al fin de semana siguiente continuamos las celebraciones con sus abuelos, tíos y con su primita. Repetimos tarta y otras recetas que ya os iré contando. Tuvieron una gran aceptación! Eso o es que saben disimular muy bien y cómo no había otra cosa... :)

Pero también este noviembre que acaba de terminar hemos vivido otro día importante. En nuestra ciudad hay una clínica especializada en alergología, con más de 30 años de experiencia y con muy buena reputación. Así que pedimos cita y llevamos a Gordito. 

Allí le repitieron las pruebas, en concreto el test cutáneo. Es una prueba que no es muy dolorosa pero el tener que estar quieto e inmovilizado un rato hace que Gordito lo pase muy mal. Afortunadamente, esta vez el papá de Gordito nos pudo acompañar y fue mucho más llevadero que la última vez.
El test confirmó que sigue siendo alérgico a las proteínas de leche y al huevo, aunque esta vez la reacción fue algo menor, lo que no deja de ser una buena noticia. 

Pero lo mejor vino cuando el doctor nos dijo que ya podíamos iniciar el tratamiento de inducción a la tolerancia oral. Se mostró muy optimista, nos dijo que las alergias pueden curarse y que cómo mínimo con el tratamiento íbamos a intentar lograr aumentar sus niveles de tolerancia a los alérgenos, de forma que una ingesta accidental de nuestra amplia lista de alimentos prohibidos no pusiera en peligro su vida. Para nosotros eso ya sería un gran logro, cuánto más imaginar que podemos superarla. 

En unos días empezamos y tenemos la primera sesión en la clínica. Os explicaré mejor en que consiste y nuestros avances cuando comencemos. Será un proceso largo y espero que no sea muy difícil para Gordito, pero hay muchas posibilidades de que con él aumente su calidad de vida y disminuyan los riesgos que lleva asociado toda alergia por lo que no podemos dejar pasar la oportunidad de intentarlo, así que estamos muy esperanzados, aunque algo asustados también. 

Así que intentaré no desaparecer más y contaros todo. Además ya casi está aquí la Navidad, por lo que promete ser un mes muy emocionante.

Disculpad mi ausencia!

jueves, 2 de octubre de 2014

Cómo influye la alergia en nuestra vida diaria (II)

En nuestro hogar no sólo Gordito lleva una dieta libre de huevo y leche. Yo también he de hacerla porque las proteínas de la leche y del huevo pasan a través de la leche materna y como aún estoy dando el pecho a mi hijo debo cuidar mi alimentación cómo si yo también fuera alérgica.

En realidad es como si los tres fuéramos alérgicos pues mi marido tampoco consume ningún alimento que pueda llevar el alérgeno, de este modo en casa no entra ningún producto que pueda causar daño a Gordito. Así las probabilidades de que se produzca un accidente o un descuido son muy bajas, al menos dentro de nuestra casa. Estamos mucho más tranquilos si no hay ningún alimento prohibido cerca.

Es cierto que cuesta cambiar los hábitos, sobre todo cuando de trata de alimentos tan básicos y presentes en cualquier casa como la leche y los huevos. Hubo que renunciar al café con leche de por la mañana, al yogur de después de cenar.... Y a muchas otras cosas, porque como ya os conté en la anterior entrada, estos alimentos están presentes en muchos otros productos.

 Pero realmente no ha sido tan duro ni difícil como imaginé en un primer momento (aunque hay días en los que paso por alguna pastelería y mataría por tomarme cualquiera de los pasteles, jejeje). Creo que nos hemos adaptado bien a la nueva situación y hemos seguido adelante sin grandes dramas y sin tener la sensación de estar haciendo un gran sacrificio.

Afortunadamente hay sustitutos para casi todo. Hay bebidas vegetales: de soja, de arroz, de avena, de almendras... con las que podemos sustituir a la leche de vaca, no sólo para beberlas solas o con el café o el cacao, si no también en muchas de las recetas que llevan la leche en sus ingredientes. Muchas veces basta con cambiar la leche de vaca de cualquier receta por cualquiera de esas bebidas, hasta dar con la que más nos agrade o quede mejor.

Lo mismo ocurre con el huevo, obviamente un huevo frito o duro o una tortilla francesa es insustituible, pero existen varias formas de sustituirlo en casi todas las demás recetas. Las páginas de recetas veganas han sido de gran ayuda. Oye, que yo hago hasta tortilla de patatas y "mayonesa" (sí, sí, mayonesa sin huevo y sin leche) y a pesar de lo que pensaba en un principio está todo muy rico. De igual modo podemos hacerlo con los dulces y bizcochos, aunque en este punto es dónde estoy encontrando más dificultades (ya han ido a la basura unas magdalenas repugnantes y un bizcocho duro como una piedra) ya manejo un bizcocho de chocolate muy rico y jugoso y tengo por probar muchas más recetas. ¡El cumpleaños de Gordito está a la vuelta de la esquina!

Aunque al principio parece muy difícil y en ocasiones se vuelve todo muy cuesta arriba, es cuestión de probar cosas nuevas y de adaptarse. Otro día os cuento nuestros recursos a la hora de hacer la compra y la comida. 

Quizá hasta me anime a compartir algunas recetas con vosotros (de las que salen ricas, las magdalenas repugnantes no pienso volver a hacerlas jaja). ¿Qué os parece?

viernes, 26 de septiembre de 2014

Handwriting Tag

Pues ya me ha tocado a mí el turno. Me han nominado dos compañeras, Días de 48 horas y Mamá y su Coquito, así que de ésta no me escapaba.

Esta iniciativa tan curiosa y divertida nace del blog de Zenapath y consiste en responder una serie de preguntas pero escritas de nuestro puño y letra. A mi me está gustando mucho conocer vuestras letras (y vuestros nombres jeje)


Estas son las preguntas:

Y aquí la foto con mis repuestas, a ver qué os parece, Gordito también ha querido participar y ha dejado su firma :)

Ahora las siguientes nominadas a escribir!! Ya sólo falta que venga un grafólogo y nos analice a todas.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Otoño

No me gusta nada el calor, prefiero el otoño, el frío y el invierno. Quizá el haberme criado en un pueblo donde los 40 grados en verano es lo normal y donde salir a la calle antes de las ocho de la tarde es una temeridad ha tenido mucho que ver.

Así que ahora que el otoño acaba de empezar, y aunque este verano he de reconocer que ha sido muy soportable en cuanto a temperaturas, yo estoy encantada. Espero con ilusión los primeros días cuando comienza a refrescar, el olor a castañas asadas por la calle, las tardes de lluvia, el sacar una mantita para taparte en el sofá... Me encanta esta época del año, no puedo evitarlo.

Aunque desde que Gordito llegó a nuestras vidas veo también las ventajas de disfrutar del buen tiempo. Echaré de menos del verano las tardes en la playa, el jugar con las olas, disfrutar de las horas de sol para aprovecharlas paseando durante casi toda la tarde, el no preocuparme porque Gordito se destape por las noches, muchas cosas.

Con lo rápido que pasa el tiempo, antes de que nos demos cuenta estarán aquí de nuevo las buenas temperaturas (en realidad por esta zona aún no se han ido) pero yo ya tengo la mente puesta en este otoño.

Durante estos meses celebraremos el segundo cumpleaños de Gordito y comenzaremos a preparar la Navidad. Tengo unas ganas inmensas de ver su cara cuando las calles luzcan los adornos y las luces, cuando adornemos la casa, cuando llegue el día de Reyes. Aunque ya serán las terceras navidades que pasa con nosotros, este año será mucho más consciente de todo y creo que va a disfrutar mucho.

Y a vosotros ¿os gusta el otoño?

P.D: Por cierto, por fin me he abierto un perfil en Twitter. Podéis encontrarme como  @mimamaesnovata